Contada ya la presentación del proyecto y su nudo a medio fijar en entradas anteriores, queda su desenlace por construir en la confianza de que todavía no ha llegado a su punto final.
A- Reconocimiento y recuerdo.
El día 11 de Enero del presente falleció Bernard Clemente, iniciador entusiasta de la recuperación de la cornamusa en Navarra. Se esforzó en sacar a la luz hasta donde pudo esta rama del árbol frondoso de nuestra cultura folklórica. Fue un privilegio poder acompañarlo en aquellos años y continuar con esta labor que espero haber sabido honrar junto con todxs lxs que se acercaron más tarde a aportar ilusiones.
Quede aquí pues nuestro reconocimiento por todo lo iniciado y compartido hasta donde la vida con sus piruetas lo permitió.
Cuando alguien muere me gusta pensar, quizá no es sino un recurso, que ahora vive ya en todo lo que vive. Querer creer es lo que importa. Que Bernard viva pues en los sonidos de txistus, gaitas y cornamusas que desde la aparente nada del aire son capaces de crear la fugaz solidez de los ampararos y las alegrías. Descanse en paz.
B- Momento actual.
Tras la disolución, no formal sino en la práctica, del grupo por puras inercias vitales y tras demasiados años de inactividad ( Y pesadumbre cada vez que abría el armario donde se guardaban ), decido ceder a la escuela de folklore de *Uesca 3 gaitas por las siguientes razones: *Ortografía aragonesa.
1-Sabía que les podrían venir bien para los ensayos del alumnado. Con ellos siempre he tenido una relación de cercanía y cooperación nada frecuente.
2-Reconocer el favor que nos hicieran en su día de donar sin gasto alguno los clarines y cañas en DO con los que tocábamos habitualmente. Los clarines en SOL fabricados en Iruña resultaron inservibles para su propósito por lo que hubo que recurrir a su inestimable ayuda.
3-Los prototipo de roncones construidos en boj inicialmente presentaban deficiencias técnicas que en Uesca quizá podrían solventar.
4-Tras la importante inversión que realicé en la construcción de los instrumentos me parecía que, al menos de momento, era una opción positiva para todos para el uso y mejora técnica de los instrumentos.
Hoy en día continúan allí.
C-Ecos de sociedad y reflexiones derivadas.
En este tiempo ha habido personas que han mostrado interés en la continuidad del proyecto. Al respecto creo que he hecho lo posible para facilitar las cosas aportando siempre diseños técnicos, puntos de vista, repertorio...quedando abierto en definitiva a colaboraciones y siempre respondiendo a sus requerimientos hasta donde humildemente podía con mis escasos conocimientos y el poco tiempo de que disponía. El proyecto, a ver si se entiende, no me "pertenece" porque hemos sido unos cuantos los involucrados y cuando "gestiono" lo hago pensando en el respeto que todxs merecen. En realidad el proyecto es de todos y de nadie y así lo atestigua nuestra breve singladura.
Sorprendentemente esto me ha llevado recientemente a un desencuentro sobre el que no quiero sobreactuar con una de esas personas interesadas en la continuidad práctica del proyecto. En consideración a tu paciencia como lector y al respeto debido no entraré en detalles innecesarios. En toda iniciativa se está expuesto a la desazón propiciada por el malentendido o, peor, por la tendencia al reproche, el prejuicio y la escasa consideración con que te puedes encontrar. De corazón le deseo lo mejor si su iniciativa toma otro camino y le lleva al nacimiento de una nueva , igual, o parecida cornamusa Navarra o como quiera definirla. Siento de veras haberle defraudado, o algo así que no sabría concretar, a pesar de tenderle la mano a lo largo del tiempo en lo que se me ha solicitado directamente o incluso de rebote. Probablemente podría haber hecho más...pero también bastante menos... o incluso mejor hubiera sido no haber hecho nada para evitar sinsabores. Disculpas en lo que me pueda tocar con mis mejores deseos. Todo queda al fin en una anécdota de la que al menos se pude sacar cierta reflexión que indico a continuación, reflexión nada novedosa si has seguido este blog con anterioridad.
Ojala que del modo que sea, por quien sea, con la cornamusa que sea, se incorpore a los sonidos en la calle como algo propio, peculiar y universal. Todo lo demás, egos incluidos, se lo echamos a los patos de la Taconera. No sabemos hacer milagros pero seguimos abiertos y sabiendo que para nada somos necesarios para nadie y que todos los caminos están abiertos. A nadie hemos ido a buscar.
Entendemos el interés de alguno de que nuestros primeros pasos de investigación, ejecución, divulgación y, por resultado menos relevante, identificación morfológica del instrumento aporte veracidad al relato de raíz y pueda ser presentado como modelo identitario dotado de rigurosa oficialidad. Libres y respetuosas son todas las intenciones e interpretaciones. En Hazi beltza no aspirábamos a tanto, quien conozca un poco la breve marcha del grupo y de su esfuerzo, tiempo y dinero invertido en el proyecto sabe muy bien que nunca hemos buscado reconocimientos ni rentabilidades, todo ha sido a cambio de nada. Todo nuevo impulso a la cornamusa en Navarra sea bienvenido partiendo o no desde lo ya desarrollado, tenga la forma que tenga y haga quien lo haga, faltaría más.
Al respecto decir que siempre hemos dicho lo obvio : En Navarra se tocó, y mucho, la cornamusa pero la morfología de la gaita que aquí diseñó Bernard y que posteriormente reproducimos con su deseo de continuidad no responde a un modelo "Navarro tradicional reconocido o empírico" por así decirlo pero sí a lo que la iconografía nos ha sugerido.
Se trata de una recreación ya que no quedan vestigios, hasta ahora al menos, de una gaita-cornamusa que se pueda "apellidar" navarra en el territorio actual de la comunidad. Otra cosa son las consideraciones geográficas históricas que se quieran valorar o las relaciones evolutivas de instrumentos hoy en uso. Tuvimos que tirar de iconografía he imaginación. Quizá convivían gaitas de varias tipologías venidas por el camino de Santiago, sólo hay que ver las diferencias morfológicas de las gaitas que nos rodean : Riojana, aragonesa, ultra-puerto.... Siempre hemos defendido, siendo rigurosos conceptualmente, la cornamusa en Navarra antes que la cornamusa de Navarra o cornamusa Navarra porque el apellido, en este caso y en este momento, no es lo esencial.
Es Navarra en tanto y cuanto aquí se ha estudiado con nuestros escasos medios y aquí ha nacido, crecido y sonado... con eso nos conformamos. La mística, y los nuevos estudios y hallazgos que pudieran llegar los dejamos a eruditos que, en su caso, sabrán mucho mejor como tratar los contenidos.
En Gipúzkoa sin ir más lejos se utiliza una cornamusa de tipología riojana con un criterio historicista geográfico perfectamente válido como amparo narrativo. Se hizo lo propio con la gaita aragonesa en su día y se presentó la gaita de Bernard en el Ayto. de Iruña como gaita navarra. Como vemos el tema, como nuestra propia cultura, es rico, diverso, cambiante y , por que no, libre para imaginar un pasado abierto a las interpretaciones.
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